Salir a dar cualquier conclusión acerca de los radicalmente nuevos Miami Heat -- o sobre los veteranos Boston Celtics – basándonos en un solo partido de la temporada de la NBA es como creer en los resultados una encuesta que salgan publicados el próximo martes a las 6:07 a.m.

Va requerir más tiempo para poder juzgar de lo buena o mala que fue la decisión de LeBron de ir a Miami. NBAE/Getty Images
 
Estamos viviendo en una cultura de gratificación y de juzgar con ferocidad, pero el veredicto sobre LeBron James y su nuevo equipo va a requerir mucho tiempo para hablar de lo buen o mal que fue La Decisión. Al menos esto será más interesante. Y tolerable.

"Lamento si alguien creía que íbamos a terminar la temporada con marca de 82-0", dijo Dwyane Wade tras la victoria de Boston por 88-80 el martes en la noche en el TD Garden durante el partido que abrió la temporada 2010-11 en la NBA. "Eso no va a suceder".

Roma, le recordó James a los reporteros tras el encuentro, no fue construida en un día. ¿Pero por qué detenerse allí? Tomó casi una semana la construcción del cielo y la tierra, entonces tomando en cuenta las ambiciones de los Heat y las expectativas del mundo deportivo, estos se dieron cuenta que un poco más de gimnasio y de ver los videos de sus oponentes quizás pueda beneficiar a estos muchachos entre ahora y, ah, vamos a darles al menos hasta noviembre.

Apresurarse a juzgar, sin mencionar el sarcasmo y las burlas en Twitter, fue algo muy divertido durante un momento el martes, particularmente cuando el Gran Equipo acumuló apenas nueve puntos en el primer cuarto. Cuando Boston lideraba el choque 41-22 al final de la primera mitad – gracias a que Shaquille (Ganen Un Anillo Para el Rey) O'Neal metió sus primeros dos tiros libres como miembro de los Celtics – y 53-34 al comienzo de la segunda, uno se podía imaginar el júbilo que se vivía en los bares deportivos en todo el noreste de Ohio.

Pero deleitarse mientras que Miami tropieza se sintió como algo un poco hueco, vacío y estúpido. Los ciclistas de seis años de edad no se muestran cobardes cuando en realidad necesitan sus ruedas de entrenamiento y los futuros candidatos al título en la NBA- así a los Heat los amen o los odien – no han fallado por que tiene problemas en el primer mes en el que llevan jugando colectivamente.

Sin embargo, por asombroso o desagradable que sea, estos muchachos han estado justos algo así como un minuto y medio. ¿Quién intercambia un carro nuevo cuando va a mitad de camino de casa tras haber salido del salón de compraventa? Y no, aún no hay una afiche que diga A la Venta enfrente de la casa de Eric Spoelstra.

"Lo que le advertí al equipo es que iba a ser un proceso como éste", afirmó Spoelstra, quien estaba admirablemente confiado dadas las circunstancias o mostró ser un gran artista dramático al hacerlo ver de esa manera. "Sé que hay muchas expectativas y mucha presión allí afuera, pero nosotros tenemos nuestros propios horarios. ...Yo me imagino que mañana seremos un mejor equipo ".

Ouch. Ese fue un golpe muy fuerte para el desarrollo del club. Pero el hecho es que, luego de que el suplente James Jones acertara un triple desde la esquina derecha para colocar el choque 68-64 a falta de ocho minutos de juego, el estadio estuvo tan callado como si los fanáticos de Cleveland hubieran llegado a la ciudad y James estuviera con la mano caliente o como si Wade estuviera acertando todo ante ellos el años pasado. Pero sólo ahora Miami los tiene a ambos y, también, a Chris Bosh para apoyarlos. Todas las burlas se detuvieron.

Vamos a afrontarlo, si iba a ver algún enfrentamiento en estas series en el que Boston parecía tener la ventaja contra los Heat, éste era ese encuentro. Los Celtics jugaban en casa, sus viejas piernas estaban más frescas que nunca, la mayoría de sus piezas llevan juntas por más de tres años ahora y con l determinación de no ser marginados tan pronto por esta alineación llena de estrellas. ¿Escribí la palabra f-r-e-s-c-a-s? Desde que están juntos Paul Pierce, Ray Allen y Kevin Garnett en Julio del 2007, los Celtics tiene marca de 72-10 en partidos disputados antes del día de Navidad.

Por el contrario, Miami estaba jugando en un ambiente hostil, las piezas se acaban de juntar y aún brillan más de forma individual que como un conjunto. Wade, en particular, seguía cojeando por una lesión que lo dej´+o la margen de la pretemporada.

Y aun así el choque se definió en los últimos ocho minutos, con Glenn Davis luchando por meter una bandeja, con Pierce acertando dos tiros libres clave tras un fuerte choque, con James acertando dos determinantes triples y, al final de una sólida posesión de balón a falta de pocos menos de un minuto de juego, con Allen metiendo un disparo de tres puntos desde la esquina derecha ante una marca asfixiante de James. Eso puso el marcador 86-80.

Sin tratar de ser demasiado impulsivo, acá hay un par de cosas que aprendimos rápidamente sobre el que quiere ser el Mejor Equipo de la Historia:

• Compartir el balón no será un problema. Si algo pasó, es que los muchachos de Miami parecían como cuatro conductores detenidos en una intersección, todos paralizados porque ninguno quería imponerse frente a los demás. "Es algo a lo que no estoy acostumbrado, el hecho de tener tantas amenazas en la cancha", dijo James. "Esto me recordó a las prácticas con [el Equipo] Estados Unidos. En el entrenador K [Mike Krzyzewski] tuvo que enfocarse en eso un día entero porque estábamos siendo demasiado desprendidos".

• Wade debe mejorarse de salud y más vale que sea pronto. Acertó solamente 4 de sus 16 lanzamientos pero aún se vio capaz de llegar a la línea de tiros libres cada vez que quiso, estando o no medio cojo. "No, él estará mucho mejor", afirmó Doc Rivers, entrenador de Bostosn. "Ojalá que nosotros también".

• James, a pesar de todo lo que se ha hablado acerca de su desarrollo en el juego de poste bajo, aún se mantendrá en el perímetro y dirigirá and el ataque de Miami durante muchas noches. Ubo un tramo en el tercer cuarto en el que parecía que aún estuviera en los Cavs, dominando individualmente con un precario conjunto de reparto a su alrededor. Recuerden que de esa manera su anterior club logró 61 victorias la campaña pasada.

• El puesto de guardia armador, especialmente, y la posición de pívot son potenciales talones de Aquiles para este equipo. De hecho, serán muy grandes cuando Miami enfrente a conjuntos de mayor estatura. Zydrunas Ilgauskas no tiene la gasolina para jugar muchos minutos y Bosh, Joel Anthony y Udonis Haslem carecen de masa, altura o las dos anteriores.

• Van a extrañar a Mike Miller hasta que su dedo golpeado se cure, al igual, o más, de lo que los Celtics van a echar de menos al pívot Kendrick Perkins (cirugía en la rodilla). Miller es más que un bue lanzador de un rango considerable. Pero si lo vemos como dice Spoelstra, él estará más saludable mañana de lo que estuvo hoy, y el hecho de tener a toda su nómina lista para la primavera es la verdadera meta.

• Los que dudan debe disfrutar de este comienzo de los Heat. Hubo momentos en los que, al darnos cuenta que James y Wade estaban en la misma cancha y en el mismo equipo, fue sensacional. Discordante. También fue injusto y ciertamente exagerado, de una manera letal. Si de alguna forma esos dos pueden aprender a complementarse y atacar como los Dobermans que eran Michael Jordan y Scottie Pippen durante más de una década juntos...

De otro lado, los Celtics eran perros viejos haciendo viejos trucos – tramos de defensa asfixiante, triples en momentos importantes y la fortaleza mental que mostraron en casa el martes. Pero un cambio se aproxima.

"Sé ve que ellos no han podido pulir la parte de su química de equipo", afirmó Garnett.

"Para que ellos mejoren tendrán que pasar por momentos duros y complicados, y eso hace parte del juego. Dios sabe lo que tuvimos que pasar y todo lo que aprendimos de eso, y estoy seguro que harán lo mismo".

Entonces se pueden burlar ahora si son seguidores de alguno de los otros 29 equipos aparte de Miami. Pero teman a lo que viene más adelante.